"Nuestro objetivo mayor es el de formar seres humanos libres, aptos para establecer por si mismos metas y direcciones para sus vidas" Rudolf Steiner.
martes, 6 de noviembre de 2018
No soy una amenaza para ti, escuela infantil.
Por fin puedo decir ¡estoy de vuelta! Para enero de 2019 retomo la actividad, no sabéis las ganas que tenía. Además, ya lo comenté en el facebook pero lo comento también por aquí: sólo queda una plaza disponible.
Vuelvo al blog con un tema que me da mucha pena tener que comentar, pero que debido a los acontecimientos, veo necesario hacer. Con el auge de las madres de día, las escuelas infantiles están un poco "a la defensiva". Parte del sector, encabezado por AGADEI, nos ve como una amenaza, y me gustaría hacer una reflexión.
Todos tenemos cabida en la sociedad; en una sociedad plural, donde cada uno piensa diferente, las opciones educativas de todas las edades también deberían de serlo. Conocidas como tagesmütter en Alemania, assistante maternelle en Francia o childminder en Reino Unido, estas profesionales de la educación llevan años trabajando en esos países, en armonía con las escuelas infantiles, donde ambas opciones son subvencionadas, reconocidas y apoyadas por el Estado.
No son enemigos, simplemente dan respuesta a perfiles de padres diferentes, con distinta ideología y distinta forma de ver la educación en estas edades tan tempranas. Muchas de las personas que me contactan me comentan que la escuela infantil no era una de sus opciones; que de no tener yo plaza y no encontrar a otra madre de día, lo que se planteaban es o dejar de trabajar, o delegar esa función en una persona de su confianza. Pero como todos sabemos, estas opciones no siempre son posibles: una excedencia supone no percibir ingresos durante esos años, y que los cuide una persona de confianza pero sin formación a veces lleva a discrepancia entre familia-cuidador por la falta de compatibilidad en la visión educativa de ambas partes.
Decir además que en mi anterior etapa de escuela infantil pude comprobar que existen grandes profesionales en ellas. Ya en post anteriores comenté que esta profesión es vocacional, y eso se nota a la hora desempeñarla. Mi camino cambió de rumbo porque me empecé a cuestionar muchas cosas a raíz de ir tratando con cada niño y niña, como pueden ser las ratios o el tratarles a todos como iguales, cuando no pueden ser más diferentes. Es mi opinión PERSONAL, y respeto a todos aquellos que tengan una visión distinta. No por ser la mía considero que sea mejor, simplemente es otra opción para aquellas personas que la compartan.
Hago hincapié en esto, porque lamentablemente, en esta Comunidad Autónoma aún no hemos logrado un compromiso por parte de la Xunta ni del Estado para tipificar este modelo educativo. Seguimos luchando para que la Xunta nos apoye y nos trate como a las escuelas: dos opciones educativas que dan respuesta a las necesidades de nuestra sociedad.
Alba.
miércoles, 20 de septiembre de 2017
¿Sabéis cuales son las consecuencias de la sobreestimulación con fin de que aprendan antes o "sean mas"?
Cathèrine L'Ecluyer expone en su libro "Educar en el asombro":
-La sobreestimulación sustituye el motor del niño y anula su capacidad de asombro, de creatividad, de imaginación.
-La sobreestimulación predispone al niño a vivir con niveles de estímulos cada vez más altos.
-El niño se vuelve hiperactivo, y necesita buscar entretenimiento o sensaciones nuevas cada vez más intensas.
Partamos de la premisa "menos es más".
Vivimos en una sociedad acelerada, con niños con mil actividades y agendas apretadas, sin tiempo para la lentitud. Los estimulamos a que sean consumidores, influenciados a tener muchas cosas, a cargarse de responsabilidades de adultos, a regirse por un tiempo medido y estricto y a ser eficaces. Si en el primer trimestre hay que ver las tablas hasta el 7 se ven, y si no da tiempo ya somos "lentos".
Un "preocupante" estudio de la psicóloga Kathy Hirsh Pasek sobre niños de preescolar, donde una mitad provenía de una escuela que hace incapie en la interacción social y en un enfoque divertido del aprendizaje, y la otra mitad procedentes de una escuela que les apresura hacia logros académicos, revela que los primeros estaban menos inquietos y con más ganas de aprender.
Actualmente, muchos padres y educadores intentamos tomar medidas para dar a los niños la libertad de ir más despacio, de ser niños. No olvidemos que el aburrimiento es el preámbulo de la creatividad. No le demos todo hecho. Los niños que se aburren son más tolerantes a la frustración, aprenden a superar las adversidades y a sacar partido a sus errores. Su aburrimiento fomenta su capacidad de resiliencia.
¿Cómo podemos ayudarles?
Los juguetes solo son eso, juguetes. Y quizás sea en el aspecto del juego en el que más hemos retrocedido. ¿Para que tantos? ¿por qué? Hemos comprobado que no es malo aburrirse.
No demos a los niños juguetes "cerrados" donde se juega como dice la caja; no demos a los niños juguetes que son réplicas exactas de objetos de uso cotidiano; no insistamos en "se juega de esta forma", pues puedes estar cortando un momento de creatividad.
Utilicemos juegos/juguetes liberados de funciones preestablecidas, que inciten a soñar. Una caja puede ser una casa, o un coche; una tela puede ser una mantita para el bebé, o una falda. Utilicemos piezas de madera, juguetes sencillos, y sobre todo, respetemos su ritmo. Puede que el horario diga que toca cambiar de actividad, pero si con esta está disfrutando, ¿por qué cambiar?.
"Los primeros años deben de ser jugando, dibujando, contando cuentos, explorando la naturaleza, sin seguir un reloj que nos obligue al cambio de actividad". Rudolf Steiner.